La crisis sanitaria de la Covid-19 aceleró a pasos agigantados la transformación digital en la mayoría de las empresas a nivel mundial. Se hizo evidente que la digitalización era un factor fundamental para sobrevivir en un entorno con tanta volatilidad e incertidumbre. Entre las tecnologías que más avanzaron, está la firma electrónica, que ha pasado a ser una herramienta esencial para la gestión documental digital y para facilitar el trabajo eficiente en las empresas.
¿Qué es la Firma Electrónica?
La firma electrónica es una herramienta compuesta por un conjunto de datos encriptados, capaz de capturar la intención del firmante mediante algoritmos matemáticos y que puede ser ejecutada a través de distintos dispositivos. Con la firma electrónica, el o los firmantes validan un documento, son identificados de forma inequívoca y quedan obligados a cumplir los términos establecidos en el mismo, de la misma forma que se procedería de forma manual con la firma manuscrita.
La firma electrónica es legal en toda la Unión Europea, inclusive en países que no pertenecen a la misma, como Estados Unidos. Se estandarizó en 2018 mediante el Reglamento UE nº 910/2014, conocido también con el nombre elDAS, acrónimo de electronic IDentification, Authentication and trust Services.
La firma electrónica incluye la firma digital y es un elemento clave para la transformación digital de las pymes, que agiliza la firma de documentos a distancia y permite realizar distintos trámites, como solicitudes y recepción de notificaciones en administraciones públicas, trámites en plataformas de internet, cierre de acuerdos comerciales, contratos laborales, firma de documentos oficiales, etc.
¿Cuántas clases de Firmas Electrónicas existen?
Existen varias formas de firmar un documento electrónicamente dependiendo del nivel de identificación y seguridad requerida:
- Firma electrónica simple: Es el tipo de firma más común en donde el firmante es identificado a través de usuario y contraseña.
- Firma electrónica avanzada: Es la más utilizada por las pymes y se ejecuta gracias al anexado de un conjunto de datos a una documentación electrónica.
- Firma electrónica cualificada: Es aquella considerada como el equivalente a la firma manuscrita.
Beneficios
La implementación de la firma electrónica tiene beneficios inmediatos para la empresa, como la agilidad de los procedimientos y gestiones, el descenso de procesos manuales y la reducción del uso de papel, promueve la cultura eco friendly, protege la seguridad de la empresa y por último, y no por ello menos importante, mejora la experiencia de los usuarios.
Las Oficinas Acelera pyme puestas en marcha en toda España por Red.es, entidad pública adscrita al Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital a través de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, cuentan con un presupuesto global de 23,8 millones de euros, de los cuales Red.es aportará hasta el 80% del presupuesto subvencionable y las entidades beneficiarias el resto. Las actuaciones están financiadas por el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia a través de los fondos Next Generation EU, en el marco de la agenda España Digital 2026 y el Plan de Digitalización de Pymes 2021-2025, cuya cuarta medida del eje de actuación “Digitalización básica para las PYMESs”, incluye la creación de una red de Oficinas Acelera pyme.
Si eres autónomo/a o tienes una pyme y aún no cuentas con una firma electrónica, no permitas que tu empresa se quede atrás. Adopta este sistema eficaz y seguro para la firma de tus documentos. Para cualquier duda sobre su implementación, puedes ponerte en contacto con nosotros en la Oficina Acelerapyme Rural de Asime en Coruña llamando al teléfono +34 633 704 572 o escribiendo al correo electrónico: coruna@acelerapyme.asime.es